La felicidad son esos momentos que
hablamos con nuestros padres, esos recuerdos que tenemos con nuestros
amigos, esos juegos compartidos con nuestros hermanos, esa flor que demostraba
el afecto, ese beso que demostraba el cariño, ese abrazo que demostraba cuanto te
extrañaban, esa mirada que te decía todo lo que querías
escuchar.
Incluso la felicidad
puede venir junto a un momento difícil, como la primera vez que terminaste una
relación, al principio sentías que no lo ibas a superar jamás, pero con el
tiempo volviste a ser tú mismo y te sentiste feliz. Tal vez el día en el que un ser
querido falleció, probablemente fue una de las mayores perdidas de tu vida
pero ese acto tal vez unió más a tu familia, y eso te hizo feliz. O igual tuviste
que despedirte de alguien por un tiempo y lo ibas a extrañar mucho, pero cuando
lo volviste a ver, nunca te habías sentido tan feliz de verlo.